DESCRIPCIÓN DEL ITINERARIO
Saldremos desde la zona de Los Escullos, dirección a la Isleta del Moro. A la izquierda, las paredes externas de una caldera volcánica aterrazadas por los árabes hasta su cima para un aprovechamiento total del terreno. A unos tres kms. llegamos a un pequeño oasis donde se levanta el típico poblado de pescadores de La Isleta del Moro, fondeadero natural con sus barcas y redes tendidas al sol en las calles del pueblo. Recomendamos un paseo hasta las barcas y después visitar la Playa del Peñón Blanco. Desde aquí salimos, rambla arriba entre palmeras de nuevo hasta la carretera camino de Rodalquilar, a la altura del Cortijo de la Palma tendremos una magnifica vista del tómbolo volcánico que da nombre a la Isleta.
Bien ahora, o a la vuelta, podemos bajar hasta la cala del Barranco del Negro (cala de los Toros o de los Piratas) característica por su pinar. Subimos la empinada cuesta hasta el Mirador de la Amatista, llamada así por la presencia de esta piedra semipreciosa (foto obligada).
Una vez coronado el puerto damos vista al valle de Rodalquilar, famoso por sus explotaciones auríferas, activo hasta los años 60 y que todavía guarda el recuerdo de su pasado esplendor (poblado minero, balsas, Casino, iglesia...). Después nos dirigiremos hacia la Torre de los Lobos que aunque de dura subida merece la pena por el magnifico paisaje que desde ella se divisa. Bajando del faro a la izquierda sale una pista que va hasta la Cala del Carnaje y otra un poco más abajo a la derecha (bordeada por olivos y pinos que nos llevará entre antiguos cortijos, eras y aljibes hasta la pista de acceso al Playazo de Rodalquilar, lugar idílico que recuerda las incursiones de corsarios turcos y argelinos durante los siglos XVII y XVIII, por los restos de castillos defensivos tanto en su acceso como en la misma costa -Castillo de Los Alumbres y de San Ramón-. Esta playa es una de las más bonitas del Parque, con sus características piscinas naturales.
Si vamos a pie, podemos continuar bordeando la costa por una vereda hasta Las Negras, pasando por la graciosa Cala del Cuervo. También podemos llegar volviendo por la carretera. En Las Negras se mezclan el antiguo y típico pueblo de pescadores con la urbanización turística de dudoso gusto. Su playa, formada por bolos volcánicos y arenas negras junto con el Cerro Negro le dan un sabor especial a esta antigua población. Al final de la playa desemboca la Rambla de Las Negras, única en el Parque con agua permanente y de una belleza singular. Desde aquí se puede contratar el viaje en barco hasta la famosa cala de San Pedro por unos seis Eur ida y vuelta ( Bar La Palma). También se puede ir andando (2 horas); esta cala de práctica naturista cuenta con un bonito castillo y una fuente de agua dulce, lo que la hace idónea para estancias de varios días; aunque esta opción aconsejamos realizarla en otro itinerario tomando como punto de partida Las Negras.
Volveremos por la carretera para visitar el Barrio de Las Hortichuelas donde se puede 0bservar la arquitectura típica de la zona de viviendas blancas, de líneas redondeadas de planta baja y techos planos para recoger el agua, muros recios con contrafuertes y ventanas pequeñas para proteger del calor, arquitectura heredera de la cultura árabe, alrededor se cultivan pequeñas huertas con higueras olivos, almendros...
Continuamos camino a Rodalquilar donde se recomienda un descanso en la recoleta plaza nueva o en cualquiera de sus pequeños y acogedores bares. Si por la mañana no se ha visitado las instalaciones mineras este es el momento de hacerlo. Desde aquí por un amplio camino podremos acceder al Cortijo del Fraile (Donde ocurrieron los hechos que dieron lugar a la obra Bodas de Sangre de F. García Lorca).