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DESCRIPCIÓN
El último domingo de agosto de los años pares, a la puerta de la verbena se escuchan unos relinchos, mientras suena el ritmo inconfundible de la Polka de los Caballos. Asà comienza la suelta de los fuscos en Fuencaliente, caballos ricamente vestidos con faldones terminados en flecos y caballeros trajeados de oscuro, con corbata y sombrero, que los montan envueltos por el humo de antorchas, bengalas y voladores.
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