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DESCRIPCIÓN
El CASTILLO DE CHULILLA se halla en la
cima del monte de su mismo nombre, en una de cuyas laderas se extiende la población. Su emplazamiento es verdaderamente espectacular, constituyendo todo el entorno una imagen insólita y de gran belleza.
El origen de la fortaleza es musulmán, aunque sin duda
existieron en este emplazamiento fortificaciones anteriores. Cumplida su función militar en la época medieval, fue utilizado como prisión eclesiástica durante buena parte de su historia. También fue ocupado durante las Guerras de Sucesión, de la Independencia y especialmente durante las Guerras Carlistas del s. XIX. Cumplió su última función militar en 1872.
El castillo protege el lado sureste del peñón donde se
asienta, ya que es innecesario defender el resto, al ser
paredes naturales talladas a pico formadas por el cauce del rÃo Turia. Forma un recinto amurallado de 250 m2 reforzado con torres adaptado a las irregularidades del terreno. Está protegido por una antemuralla en la que se abren saeteras y por una torre albarrana circular. El acceso se efectúa cruzando una puerta con arco de medio punto en su cara exterior y escarzano rebajado en la interior, defendida por matacán con paso de guardia almenado y una torre circular.
Ya en el interior del recinto, encontramos los restos de
unas dependencias que debieron revestir cierta importancia, entre las que destaca una sala abovedada. Siguiendo este recorrido, y en la parte más meridional del conjunto, llegamos a la zona noble de la fortaleza, residencia del señor del castillo, formada por una serie de edificaciones cimentadas sobre la propia roca.
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