La Rioja. Municipios de Villoslada y Lumbreras. 23.640 Ha. Declarado en Abril de 1995. Ver Mapa
La Sierra Cebollera es quizás el núcleo del Sistema Ibérico con un relieve glaciar más definido. Las distintas subsierras que la forman componen una especie de meseta a más de 1.000 m de altitud con varias cotas por encima de los 2.000 (La Mesa, 2.168 y Castillo de Vinuesa, 2.086). El glaciarismo del cuaternario, hasta el último período glacial, no hace más de 10.000 años, ha moldeado las cumbres y valles de la Sierra: circos, nichos, morrenas...la Sierra Cebollera es un rico catálogo de las épocas glaciales.
Por su altitud y latitud, el parque recoge, en un espacio reducido, una amplia representación de la vegetación mediterránea, atlántica y alpina. Hay bosques de frondosas, desde abedulares a rebollares, hayedos, robledal atlántico a pinares de pino negro, únicos en el norte del Sistema Ibérico. Por su excepcionalidad climática y botánica, la Sierra es también una importante isla faunística: rapaces de alta montaña como águila real, calzada y culebrera, alimoche, halcón abejero, búho...la perdiz pardilla o el agateador norteño. Mamíferos como el tejón o la musaraña común y reptiles como la víbora áspid.
El Centro de Interpretación organiza Aulas de Naturaleza y cursos. Existen distintos itinerarios señalizados. La Sierra de Cameros ha sido desde el Neolítico un enclave ganadero de especial importancia para la Península Ibérica. Un lugar de pastos frescos cuando en el verano todo se agosta en la meseta y en las sierras más bajas. Pero en la Edad Media la región da un salto enorme con el desarrollo de la Mesta, asociación de ganaderos de ovejas merinas para la producción de lana de máxima calidad. Cameros ocupa en esta nueva situación un lugar de primer orden, llega a albergar más de 200.000 ovejas, lo que va a desarrollar durante varios siglos una economía ganadera e industrial importantísima. A finales del XVIII había allí más de 600 industrias productoras de paños.