El Parque se extiende por los municipios de Argamasilla de Alba, Alhambra, Villahermosa y Ruidera, en Ciudad Real, y Ossa de Montiel en Albacete, con un total de 3.772 ha. Fue declarado en 1979. Ver Mapa
Las lagunas son el drenaje natural de una buena parte del acuífero del campo de Montiel, y tienen espectaculares cascadas que las unen unas con otras a lo largo de 25 kilómetros. El desnivel entre la primera cascada (La Blanca) y la última (La Cenagosa) es de 120 metros. Algunas quedan cercadas por la vegetación y otras aparecen encajadas en la roca. La dimensión de las lagunas oscila entre los 250 y los 800 m de anchura y su profundidad es variable en función de la climatología. La Laguna del Rey alcanza los 20 m.
La vegetación es típicamente meseteña. El árbol dominante en las laderas y zonas altas es la encina, aunque en los fondos de valles y márgenes de las lagunas aparecen los árboles de ribera, como los olmos y los álamos blancos, Contorneando las orillas de las lagunas son muy abundantes los carrizos, juncos, espadañales y las masiegas. Como es natural, el grueso de la fauna lo constituyen las aves acuáticas, es decir, ánades, fochas, porrones y cercetas, aunque no pueden olvidarse las rapaces como el aguilucho lagunero. Las especies típicas del bosque mediterráneo que se pueden observar son el conejo, la tórtola, la perdiz, el ratonero común y el zorro. Las especies piscícolas más comunes son la boga, el barbo y el blenio.
En la demarcación de la lagunas existe gran cantidad de instaciones hosteleras (hoteles, cámpings y restaurantes) y está permitida la práctica de actividades acuáticas. En las inmediaciones de la Laguna del Rey se encuentran los restos de una antigua fábrica de pólvora, construida por encargo de Carlos III.