Se sitúa en el término municipal de Cantalojas al Noroeste de la Provincia de Guadalajara y tiene un extensión de 1.641 ha. Fue declarado en Marzo de 1.978. Ver Mapa
El hayedo de Tejera Negra constituye un bosque relicto de la última glaciación, que terminó hace 10.000 años. Tras la retirada de los hielos, un reducto de hayas sobrevivió gracias a la altura de las montañas de la sierra de Ayllón, que poseen suelos ácidos y soportan un clima frío y húmedo. Los terrenos son muy agrestes y presentan fuertes desniveles, ya que las cotas se sitúan entre los 980 y los 2.046 m de altitud sobre el nivel del mar. En el parque nacen los ríos Lillas y Zarza, ambos depositarios del río Sorbe.
En las zonas exteriores del hayedo encontramos hayas jóvenes de no más de 5 m de altura debido a la explotación forestal que se llevó a cabo hasta la década de 1950. En el interior se encuentran los árboles maduros, aunque con una altura no superior a los 10 m. En esta parte también se distinguen zonas de pinar de repoblación, praderas de gramíneas, matorral de brezo, calluna, jara y los bosques de ribera. Además de las rapaces del parque, (águilas, halcones, azores, búhos y mochuelos), la introducción del urogallo se viene llevando a cabo desde 1978. Entre los mamíferos destaca el corzo, el jabalí, el gato montés y el desmán de los Pirineos.
Podemos visitar los pequeños pueblos que hay en la zona, pueblos con un encanto especial, llamados de arquitectura negra por el uso de las losas de pizarra, que además se conservan casi inmutables al paso del tiempo, como Cantalojas, Valverde de los Arroyos, Galve de Sorbe, Majaelrayo, o Campillo de Ranas.