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DESCRIPCIÓN
Desde la punta del Mascarat y enclavada en una bahÃa, Altea se hace hueco, entre el mar y la montaña, la cúpula azul y blanca de su Iglesia Parroquial se erige como sÃmbolo de este pueblo de la Costa Blanca. Calas y playas se suceden por un litoral plagado del mismo encanto blanco que guarda su casco urbano.
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